lunes, 14 de mayo de 2012

Hechos, no palabras

No basta con decirlo, hay que hacerlo. Las palabras se las lleva el viento... Haz tu casa sobre roca.
Talla tu nombre en un árbol. Deposita tu amor en alguien. Di tus secretos a tus amigos. Cuenta tus penas a los que te aman. Guarda las lágrimas de los que amas. Fotografía la sonrisa de los que te hacen feliz. Abraza a quien no quieres dejar ir.

domingo, 13 de mayo de 2012

Luz de esperanza al final del camino

Llega un momento de la vida en que te vez en un túnel oscuro, suele suceder en las familias, pero hay algo muy bello en eso... aunque estés en un hoyo muy profundo, en el más oscuro de los túneles, sabes que si sigues avanzado, encontrarás la luz y sabes que no te dejarán atrás, jamás.

lunes, 16 de enero de 2012

Guilty

Jamás me habia sentido así... es una sensación horrible, como si fueras la peor persona en este mundo, como si nada de lo que hicieras valiera para compensar el error que cometiste... podría prometer jamás volver a olvidar una fecha así, pero se que no sería verdad... y eso me hace sentir aún peor, el hecho de saber que esta no es la ultima vez que sucederá, lo que sí puedo prometer es que lo compensaré, de alguna manera, encontraré la forma de compensarlo...

viernes, 25 de noviembre de 2011

Go on

- ¡¿Qué hago con mi vida ?! D:
- Continuar viviendola. Nunca sabes lo que te va a pasar mañana. c:

viernes, 18 de noviembre de 2011

La moneda que pesa menos...

A veces uno recibe más de lo que da, a veces uno cree dar más, a veces uno cree dar lo que los demás se merecen, a veces simplemente lo que uno da no es suficiente ¿Cómo saberlo? ¿Hay acaso una balanza para saber que moneda pesa menos?

sábado, 5 de noviembre de 2011

Fuerte

Los leñadores estaban con el hacha golpeando el roble, obvio, era su trabajo. Golpear el roble con el hacha, era para lo que estaban hechos, lo sabían hacer muy bien. El roble resistía cada golpe, dejaba caer algunas hojas pues los golpes no pasaban en vano. Y un día cualquiera con un golpe cualquiera de un hacha cualquiera de uno de esos leñadores el roble cayó. Los leñadores jamás esperaron que el roble cayera tan pesadamente, siempre pensaron que era un árbol bajo, pero era más pesado y alto que lo normal. Mientras caía el roble devastó todo cuanto había delante de él, lamentable, el pobre roble no quería hacer nunca lo quiso, pero los leñadores lo hicieron caer. El roble cayó y por más arrepentidos que estaban los leñadores y por más que intentaron levantarlo... nada sucedió. Cuando un roble cae... cae.-

jueves, 27 de octubre de 2011